Historia de nuestro Taller

Los comienzos en el oficio

Los comienzos en el oficio

Pedro Maldonado nace en Loja (Granada) en 1929 en Calle Las Parras. Su padre le toma como ayudante de ebanistería en el taller que éste regentaba, viendo el interés del infante por la madera.

Ya a edad temprana, Pedro Maldonado fue tomando interés en la construcción de instrumentos de cuerda como la guitarra, el laúd y la bandurria, pues anhelaba elaborar con sus propias manos aquellos instrumentos con los que tanto disfrutaba tocar.

Viendo su padre el interés de Pedro por el desarrollo de este arte, se trasladaron en varias ocasiones a Granada ciudad, donde se encontraba la cuna del desarrollo guitarrero en Andalucía. Allí conoció a Manuel de la Chica, Eduardo Ferrer y Antonio Robles, quienes le ayudaron en sus inicios para ampliar sus conocimientos y con los cuales tuvo una buena amistad.

Ya adulto y con amplios conocimientos sobre el oficio, Pedro Maldonado comenzó a participar como guitarrista en emisoras de radio como “Radio Loja” y en festivales flamencos para acompañar a los cantaores y las cantaoras del flamenco de la época.

La madurez en Granada

En 1959 Pedro Maldonado abre su primer taller de luthier en Calle Caus nº16 (Loja, Granada), empezando a construir sus primeras guitarras para los flamencos de la zona.

Sus guitarras de excelente construcción y óptima calidad llamaron la atención de la "Casa Damas" de Sevilla, uno de los más tradicionales establecimientos comerciales de la ciudad, donde le hicieron varios encargos de guitarras de palo santo y ciprés.

Fruto de su matrimonio con Francisca Ruiz, Pedro Maldonado tuvo dos hijos, Pedro y Luis, a los cuales empieza a instruir desde muy jóvenes en su oficio de Luthier.

La consolidación en Málaga

Con el pasar de los años, el nombre de Pedro Maldonado se va dando a conocer poco a poco en el mundo del flamenco, flamenco-jazz y clásico dentro y fuera de la región, y los encargos van aumentando hasta que Pedro decide trasladarse con su familia a Málaga, para asentarse y ampliar desde allí su clientela a nivel internacional.

Instala su taller en la malagueña barriada de Sixto, donde sigue cosechando éxitos con sus construcciones, destacando, por ejemplo, el comentario del guitarrista Rafael de Antequera, que, sorprendido con el sonido y acabado de sus instrumentos, declaró: "Si bonita es la fachada, mejor es su interior. Me la llevo."

A los tres años traslada su taller al número 59 de la Avenida de Velázquez (establecimiento actual), donde se multiplican los pedidos, trabajando 14 horas diarias para poder abastecer todos los encargos provenientes ahora de todos los países: Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Argentina, Australia, etc...

Así, comienzan a hacerle numerosos pedidos importantes casas musicales como: "Casa Luthier" y "Sors" en Barcelona; "Hill" y "Azzato" en Bruselas; "Ivor Mairants Musicentre" y "Juan Teijeiro Music" en Londres; "Zavaleta Casa de las Guitarras" en Estados Unidos; "Rokkoman Music" en Japon, etc...

Entre sus clientes podemos hallar a guitarristas clásicos de la talla de Los Romeros, Eliot Fisk, Ramón Stagnaro, Jan Wolf, Cecilia Peigel, Angelo Gilardino, Francisco Doblas, Arturo F. Jasso... y guitarristas flamencos como Vicente Amigo, Manuel Cano, El Merengue de Córdoba, Paco de Antequera, Parrilla de Jerez, Moraito, Morenito de Hellin, David Leiva... Para saber más, visite la lista de clientes ampliada y su galería fotográfica.

Una tradición familiar, un legado histórico

Pedro y Luis, hijos de Pedro Maldonado, siguieron la consolidada tradición familiar de luthier, según la escuela de su padre, ambos dedicando su vida a la construcción de guitarras artesanales durante las décadas posteriores.

Por desgracia, Pedro Maldonado falleció a la edad de 90 años en el año 2020, dejando un legado histórico en la construcción de guitarras, y siendo una figura emblemática de Málaga de reconocimiento mundial.

Paralelamente, Pedro Maldonado hijo abrió un segundo taller de guitarras en Torremolinos en 1982, en la Avenida Isabel Manoja nº4.

Después de muchos años de excelentes ventas, a la par del taller familiar en la Avenida Velázquez, lamentablemente Pedro Maldonado hijo falleció. Siendo entonces el establecimiento neurálgico de la empresa familiar la Avenida Velázquez, regentada ahora por Luis Maldonado.

El taller de Luis Maldonado

Actualmente el taller de guitarras Pedro Maldonado está situado en Avenida Velázquez nº59 (Málaga), dirigido por Luis Maldonado, quien, además de vender instrumentos y accesorios musicales en el establecimiento, sigue construyendo guitarras artesanales con el mismo patrón de su padre.

El proceso de construcción sigue siendo tradicional, usando maderas de la mejor calidad (las cuales son sometidas a un secado natural durante varios años), creando desde cero cada elemento, como las rosetas (que constan de miles de piezas unidas hábilmente entre sí), realizando un ensamblaje a mano con la máxima delicadeza y esmero, llevando a cabo un barnizado clásico (con el sistema de muñequilla con Goma Laca o con un barniz pulverizado a pistola), y todas las fases heredadas de su tradición familiar.

Este proceso de construcción, que dura de unos cuatro a seis meses aproximadamente, garantiza la máxima fiabilidad a los cambios climatológicos, gran seguridad para su exportación a diferentes partes del mundo, y la proyección de un sonido excelente de la máxima calidad.